Ciberresiliencia en infraestructuras críticas: preparando España para NIS2
NIS2 redefine el listón de ciberseguridad para sectores esenciales y de servicios importantes en la UE. Para España, con fortalezas en energía, agua, salud, transporte y telecomunicaciones, el reto es convertir el cumplimiento en resiliencia real. La pregunta clave no es “¿cumplo?”, sino “¿puedo resistir un ataque serio y seguir prestando servicio?”. La respuesta exige gobernanza, tecnología y cultura.
Empecemos por la gobernanza. NIS2 eleva responsabilidades del órgano de dirección: debe aprobar políticas, supervisar su ejecución y formarse. Esto traslada la seguridad de TI a la agenda del negocio. En la práctica, implica establecer un comité de ciberresiliencia con visión integral OT/IT, definir apetito de riesgo, métricas de impacto y planes de inversión plurianuales. El CISO no es un técnico aislado: es un ejecutivo con capacidad de alinear prioridades.
La convergencia OT/IT ya no es opcional. En redes eléctricas, plantas de agua y hospitales, los sistemas operacionales (OT) se interconectan con el mundo TI para ganar eficiencia. Esto amplía superficie de ataque. Las arquitecturas modernas segmentan dominios, aplican “zero trust” y sitúan funciones críticas —como la detección de anomalías— cerca del proceso, con sensores pasivos y sondas que no interrumpen la operación. El objetivo: visibilidad sin fragilidad.
Las capacidades de detección y respuesta deben estar en continuo. El SOC (propio o gestionado) recibe telemetría de endpoints, red, nube y OT; aplica analítica y playbooks para contener incidentes en minutos. La automatización —SOAR— acelera tareas repetitivas; la inteligencia de amenazas, preferiblemente con fuentes europeas y del sector, afina prioridades. Los ejercicios de Red/Blue Team y los simulacros con negocio validan que la cadena de mando funciona bajo presión.
La gestión de vulnerabilidades en NIS2 no se limita a “parchear”. Comienza con un inventario vivo de activos y software; continúa con clasificación por criticidad y exposición; y termina con ventanas de mantenimiento negociadas con operaciones. En OT, donde el parcheo puede ser complejo, se aplican mitigaciones compensatorias: segmentación, whitelisting y supervisión reforzada. Para proveedores y terceros, los contratos incorporan requisitos de seguridad y auditorías.
El dato es un activo crítico. Cifrado en tránsito y en reposo, gestión de claves y copias de seguridad probadas son condiciones mínimas. La regla de oro: recuperación verificada. Los ataques de ransomware evolucionan hacia la destrucción deliberada de backups; las organizaciones reaccionan con bóvedas inmutables y pruebas de restauración regulares. En salud, donde la disponibilidad es vital, los planes de continuidad incluyen modos degradados seguros que permiten operar sin ciertos sistemas.
Medir para mejorar. NIS2 empuja a definir indicadores: tiempo medio de detección y contención, cobertura de parches, porcentaje de activos inventariados, resultados de phishing interno, cumplimiento de SLAs de proveedores críticos. Los “Service Level Objectives” de ciberresiliencia —por ejemplo, “capacidad de volver a un estado seguro en menos de X horas”— alinean expectativas entre técnica y negocio.
La notificación de incidentes es otro punto clave. NIS2 introduce plazos y contenidos mínimos. Preparar plantillas y canales con los CSIRT/INCIBE-CERT evita improvisación. La transparencia responsable no es debilidad: mejora coordinación, reduce daño sistémico y fortalece la confianza de reguladores y ciudadanía.
Las personas, siempre. Formación continua, simulaciones realistas y cultura sin culpas promueven reporte temprano de anomalías. En plantas y hospitales, el personal operativo debe identificar señales de manipulación física o digital. Los incentivos cuentan: reconocer a quien reporta, no solo a quien apaga incendios, crea reflejos saludables.
En el horizonte, la automatización y la IA ayudarán a priorizar, pero no sustituirán fundamentos. España puede convertir NIS2 en ventaja competitiva si invierte en talento, comparte lecciones entre sectores y apoya a su cadena de suministro, especialmente PYMES críticas. La ciberresiliencia no es solo proteger, es asegurar que la vida sigue cuando todo tiembla. Ese es el compromiso que espera la sociedad de sus infraestructuras esenciales.